"Verdor sobreviviente en mis escombros:
en mis ojos te miras y te tocas,
te conoces en mí y en mí te piensas,
en mí duras y en mí te desvaneces.

miércoles, 6 de abril de 2011

Sí ya es tiempo, puedes irte...

"Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque tu Dios estará contigo en donde quiera que vayas" Josué 1:9

Durante la última semana he pasado de todas las emociones posibles desde la esperanza hasta la ira infinita hacia las que yo he considerado injusticias de la vida... He recapitulado todos los momentos de nuestra historia juntos como familia y no recuerdo una sola lágrima de por medio. 


Me pregunté tantas veces ¿cómo es que algo así le puede pasar a un niño de tan sólo 19 años? y aún no tengo la respuesta, quizá nunca la encuentre, quizá tu misión  en esta vida está cumplida y es tiempo de que te vayas, quizá llegaste a nuestra familia a la que tanta falta le hacías para darnos todas las lecciones de vida, pequeñas y grandotas que nos diste, no puedo olvidar como siempre sonreías y bromeabas a pesar de todo el dolor que seguro aún llevabas en alguna parte de tu corazón.


Al final encontraste a una mamá que te ama con todo su ser, así como sólo ella sabe hacerlo, a un hermano que a pesar de que nunca te dijo que te quiere, lo hace  a su manera, la  de un niño de 16 años , a unos hermanos que todo el tiempo te hacían vivir en medio del escándalo total y absoluto y a mí, tu hermana consentida, la que a su extraña y retorcida manera siempre te adoro... a la que acompañaste al aeropuerto a las cinco de la mañana en domingo a pesar de todo el frío y sueño, la que la última Navidad te regaló un reloj porque tus hermanos aseguraban que tu pretexto preferido para llegar tarde era no saber la hora...


Debes saber que nosotros, tu familia, somos muy egoístas... No queremos que te vayas y nos aferramos a las lágrimas que derramas cuando nos escuchas, son nuestra única esperanza, son nuestro pequeño indicador de que aún estás vivo.
Sin embargo, creo que no es justo para ti el estar conectado a tantos aparatos cuando aparentemente es sólo tu cuerpo el que mantenemos con vida, el médico dice que es probable que tu cerebro ya se haya apagado... Te hemos pedido tanto que reacciones, que quizá no te dejamos ir del todo... Y quiero decirte con todo el dolor de mi alma que sí te tienes que ir, si tu tiempo ha llegado, puedes hacerlo, puedes irte, abre tus alas, vuela lejos de todo lo que alguna vez te hizo daño y quédate cerca de nosotros que tanto te amamos en tan poco tiempo...


Gracias por haber llegado a nuestras vidas... Por aceptar mi extraño y retorcido amor de hermana, por haberte robado un pedazo del corazón de mamá con tu escandalosa personita...


Pero, si aún tu misión en esta vida no está cumplida no dejes de luchar, que nosotros seguiremos ahí peleando contigo... 

No hay comentarios:

Publicar un comentario